Si quieres inspirar confianza o que alguien crea en ti, debes apoyarte de tu lenguaje corporal y no solo de tu palabra.
Lo sabemos, eres un hombre de fiar, pero si alguien no te conoce o es muy desconfiado, no se sentirá seguro contigo solo porque tú lo digas.
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Inspirar confianza con el lenguaje corporal no se trata de “actuar”, sino de alinear lo que sientes con lo que proyectas.
Y si quieres lograrlo de una forma efectiva, a continuación, te decimos qué acciones marcan la diferencia y te ayudan a proyectarlo de la forma adecuada
Consejos para inspirar confianza mediante tu lenguaje corporal
1. Postura firme pero natural.
Mantén la espalda recta, hombros relajados (no tensos) y el pecho ligeramente abierto. Evita encorvarte o cruzar demasiado los brazos, porque transmite inseguridad o cierre.
2. Contacto visual equilibrado.
Mira a los ojos al hablar y escuchar, pero sin fijar la mirada de forma incómoda o de manera muy intensa.
Un buen truco es sostener la mirada unos segundos y luego apartarla brevemente.
3. Sonrisa auténtica.
Una sonrisa ligera y natural genera cercanía inmediata; no hace falta exagerar, solo es importante dar una expresión amable, ya que comunica apertura.
4. Movimientos conscientes.
Evita gestos nerviosos como jugar con objetos, tocarte la cara o moverte en exceso, porque esto hará ver que estás nervioso o desinteresado.
Usa las manos para enfatizar ideas, pero con control.
5. Espacio personal adecuado.
Respeta la distancia según el contexto, es decir, no te muestres en demasiada confianza si no eres cercano a esa persona.
Acercarte demasiado puede incomodar, pero alejarte mucho puede parecer desinterés, así que mantén la situación en equilibrio.
6. Asiente al escuchar.
Pequeños gestos como asentir con la cabeza muestran que estás presente y entendiendo, lo cual genera confianza rápidamente.
Es importante que lo hagas cuando realmente la conversación es clara para ti y no de forma robótica, porque esto último creará el efecto contrario.
7. Ritmo y pausas.
Aunque esto mezcla voz y cuerpo, acompaña tu lenguaje corporal con pausas naturales.
Moverte más despacio transmite seguridad, mientras que hacerlo de forma rápida indica que no estás interesado, tienes prisa por terminar la conversación o no quieres estar ahí.
8. Orientación del cuerpo.
Al dirigir tu torso y pies hacia la persona con la que hablas, puedes lograr inspirar confianza, ya que esto demuestra atención genuina.
Y si respondes con naturalidad, dejas claro que sí estás interesado, pero también presente en el momento.
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