Tomar buenas decisiones o mejorar las decisiones que tomamos es uno de los retos que todas las personas enfrentamos en nuestra vida.
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No podemos saber a ciencia cierta si lo que haremos traerá buenos o malos resultados, pero si algo podemos hacer es procurar que la decisión esté tomada de la mejor manera, así que cuando tengas que tomar decisiones importantes que pueden ser en el ámbito laboral, de manera personal o de pareja, considera esto:
1. Que esté alineada con tu felicidad.
La decisión que tomes debe de darte felicidad, sino, es mejor que reflexiones por qué vas a hacer algo parte de tu vida si no cumple con su principal función que es hacerte feliz.
2. Que sea adecuada a tus valores.
Cada persona tiene una filosofía de vida y tus decisiones deben actuar en función de ello. Es recomendable que alejes de tu vida lo que va en contra de tu integridad.
3. Que contribuya a tus objetivos.
Lo que decidas debe ser un paso más para concretar sueños y metas.
4. Sus consecuencias.
Considera las consecuencias pero no dejes que pensar en ellas te impida decidir, eso sería como dejar que el miedo te paralice.
5. Valora lo que implica.
Qué obtienes, qué postergas, qué necesitarías, qué te sobra y qué ya no podrás lograr, decide qué es lo que más te conviene, si actuar positiva o negativamente. Si es necesario ponlo por escrito, haz una lista con las cosas buenas y malas que te dejaría la decisión, enumera los puntos y cuenta cuál es la columna que tiene más puntos a favor.
6. Piensa desde otra perspectiva.
Antes de decidir piensa las cosas con otra perspectiva, si te cuesta trabajo imaginarlo, plantéate la situación como si fueras otra persona que piensas que podría tomar una buena decisión: «¿Qué haría Fulanito en tus zapatos?».
7. Confía en tu intuición.
Se vale escuchar lo que tu intuición opina, esas «corazonadas» pueden tener sentido y necesitas tiempo para confirmarlo, escúchalas y considéralo para actuar.
8. Investiga al respecto.
Mientras más conozcas de la situación mejor podrás tomar la decisión, por ejemplo, si vas a decidir qué zapatos ponerte para ir a una boda, quizá antes de decidir deberías investigar si será en un jardín o en un salón, si será de día o de noche, incluso, si tu pareja llevará algún atuendo en especial.
9. Evita sentirte presionado.
Tomar decisiones sintiéndote presionado es un gran error, en muchos casos es mejor no hacer nada bajo presión, aunque eso te tome más tiempo, que actuar sin tener claro por qué lo haces, así que si tienes que decidir algo importante lo mejor será que te alejes de lo que te haga sentir presión para que puedas tomar una decisión más razonada o de plano evita tomar una decisión.
Muchas veces se trata de tomar riesgos de la manera más prudente posible, confía en ti.
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